martes, 31 de julio de 2007

El Amor Como medio de transporte


Siempre fue uno de mis problemas, los viajes en subte se habían tornado casi una tortura; pero de esas torturas que a uno le gusta sufrir, es como eso que dicen “sarna con gusto no pica”, bueno así.


El problema era en realidad la facilidad que yo tenia de enamorarme día a día, estación por estación de cada mujer que se sentaba delante de mi, ponerles un nombre inventarles una vida: profesión, edad, hasta el su gusto favorito de helado (Frutilla a la crema). Esto no es ningún problema pensaran ustedes, el problema era que uno creaba ilusiones, imaginaba un camino que de pronto se cortaba de un tirón cuando llegaba la estación en la cual ella me abandonaba para seguir su trayecto al trabajo o a cualquier otro lado, menos a la casa que yo en solo trece minutos había soñado para nosotros.

Día a día volvía a construir sueños tan ilusos e inestables como los castillos hechos con cartas que inevitablemente terminan por destruirse, pero era para mi imposible dejar de soñar, además esto no era mas que una búsqueda, una simple encuesta mental para encontrar la mas hermosa, a aquella pasajera que no me dejara solo en el vagón, esa que seguramente disimuladamente me miraba e imaginaba una vida junto a mi y esperaba que yo no la abandone para seguir mi rutina.

Fue así que me di cuenta que debería prestar mas atención, en tratar de percibir la invitación a aquellos sueños que las pasajeras creaban conmigo, y no permitirme el lujo de solo yo, ser creador de maravillosos proyectos entre estaciones. Este descubrimiento lo hizo todo mas fácil, había encontrado la clave para poder soñar y ser soñado, e increíblemente era solo no ser egoísta.

Ella vivía a pocas cuadras de mi casa, y una que otra vez nos habíamos cruzado en la estación Pueyrredon de la línea D, era la mujer mas perfecta que yo podía imaginar, tenia los ojos mas dulce del mundo y una sonrisa capaz de derretir un helado (de Frutilla a la crema) en pleno invierno.

Por momentos yo sentía que me miraba y que ella también era capaz de esculpir historias en las cuales yo era el protagonista.

Todas las mañanas emprendía mi camino con la esperaza de encontrarme con ella y poder ser el artífice de su amor transeúnte y viceversa. Y así fue, hasta que un día dejo de viajar, no la vi mas, y yo ya no podía seguir enamorándome, no era capaz de continuar con esa búsqueda, porque ahora ya tenia un nombre, bueno en realidad tenia ese par de hermosos ojos con una mirada profundamente dulce y la sonrisa que me desvelaba cada noche desde el primer día.






A todos los que caemos cotideanamente en la trampa del AMOR , porque solo nosotros sabremos algun dia como es sentirce AMADO.

A los que nunca encontramos el coraje para bajarnos una parada antes y cruzar unas palabras. Vamos!!! algun dia va a funcionar!!!

A los que aman algo...y lo valoran

y por supuesto al desamor

1 comentario:

Anónimo dijo...

me encantoooooooooooooooooo...

me gustaron las dedicatorias...y me siento identificada...te quierooo y segui escribiendo q me emocionas...